Una mujer no necesita estar completa para empezar: Guadalupe Zamorano

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Yolanda Ramos

Última actualización:  2026-09-12

Una mujer no necesita estar completa para empezar: Guadalupe Zamorano

Apoyándonos Nosotras

 

Hay conversaciones que se quedan contigo mucho después de apagar el micrófono. Esta es una de ellas. Me senté con Guadalupe Zamorano, Lupita, abogada, y salí de ahí con una frase que repito desde entonces: una mujer no necesita estar completa para empezar.

Lupita lleva en Los Cabos desde 1990. Es abogada, dirige un centro de trabajo del que dependen muchas personas, y desde 2023 sostiene una asociación de mujeres que hoy reúne a más de doscientas en Cabo San Lucas. Cuando le pedí que se describiera, empezó por lo último que yo esperaba.

Solamente soy un ser humano que trabaja normal como todos ustedes.

Vino una semana y se quedó treinta y seis años

Su historia de llegada es la historia de media ciudad. En 1990 ganó un viaje a Los Cabos como premio de ventas en la empresa donde trabajaba. Venía una semana, a descansar. En lugar de eso se puso a trabajar: habló con gente, vendió, y volvió a casa con el premio y con una comisión.

El 3 de diciembre de ese mismo año dejó su trabajo en Los Mochis y se mudó para acá.

Se lo dije en la grabación y lo repito aquí, porque a mí me pasó igual y le pasa a muchísima gente que hoy vive en San José del Cabo: vienes un rato a algo, te enamoras y te quedas.

Volver a empezar la carrera desde cero

Lupita había estudiado derecho, pero al mudarse no alcanzó a titularse. Se dedicó a trabajar y el título se quedó pendiente durante años. Cuando en 2001 se abrió la carrera aquí en Los Cabos, tomó una decisión que a mucha gente le parecería una locura: volver a empezar la carrera completa.

Entró con un salón lleno de chicos recién salidos de la preparatoria. Ella ya era mamá, ya tenía años de trayectoria, y lo cuenta riendo.

Yo era pues la viejita del equipo.

Es de la primera generación del campus en Los Cabos. Y esa vez sí se tituló.

El reto que eligió como el más difícil de su vida

Le pregunté cuál había sido su mayor reto, esperando algo del terreno profesional. Su respuesta fue esta.

Mi mayor reto es lograr tener la admiración de mis hijos.

Uno de ellos es abogado, como ella. Con el otro estudió una maestría completa, sentados en el mismo salón, como compañeros de clase. Mientras me lo contaba yo pensaba en lo que eso significa para un hijo: ver a su madre en el mismo pupitre, todavía estudiando, todavía con hambre.

De dónde salió el nombre

La asociación que dirige nació de un enojo pequeño y muy concreto. En 2023 la invitaron a un evento donde, desde el escenario, se elogiaba una y otra vez a los hombres y se les llamaba los hombres de mi vida. A las mujeres presentes nadie las nombraba.

Los hombres de mi vida, pues aquí van a ser las mujeres de mis amores.

Volvió a Los Cabos, se metió a la cama con el teléfono en la mano y esa misma noche buscó el nombre, el logotipo y el lema. A la mañana siguiente se lo enseñó a su esposo, que le contestó en dos palabras: me encanta.

De él habla con una claridad que se me quedó grabada. Dice que sus hijos son el soporte y que él es el pilar.

Él es mi cómplice en todo.

Lo que de verdad detiene a las mujeres que quieren emprender

Esta es la parte de la conversación que más me sirvió a mí, porque en bienes raíces veo exactamente lo mismo. Le pregunté qué les falta a tantas mujeres que tienen talento, producto y ganas, pero no dan el siguiente paso.

Les falta confianza en sí mismas, confianza en su producto.

Me contó de una mujer con un taller de costura que le decía que no tenía nada que vender. Lupita le preguntó si nunca había diseñado un vestido. Sí, claro que sí. Entonces le propuso llevarlo al evento, ponerse ella misma la prenda, desfilar con el micrófono en la mano y decir quién la había hecho.

Esa es la diferencia entre dar consejos y tender la mano de verdad.

Su imagen para describir el bloqueo es la mejor que he escuchado.

Como que quiebras tantito la cáscara del huevo, pero no logras tumbarla.

Y señala algo incómodo y cierto: hay mujeres que ya lograron una carrera, un negocio, una posición, y que al lado de su pareja siguen colocándose por debajo. Ahí no falta capacidad. Falta dejar de compararse.

Cinco respuestas en cinco segundos

Sobre el final le planteé cinco situaciones y le pedí que contestara con lo primero que le saliera. Las dejo tal cual.

A una mujer que tiene un sueño y miedo de empezar

Pierde el miedo. Aviéntate.

A una que tiene un negocio y no gana lo que debería

Analízalo, porque quizás tienes mala administración.

A una que depende económicamente de alguien y quiere ser independiente

Atrévete a demostrar que puedes, o que puedes ser un complemento. Hacer equipo.

A una que fue lastimada y perdió la confianza

Si te caes siete veces, siete veces te levantas, y todas las veces tienes que voltear hacia el frente y no voltear para atrás.

A una que ya logró mucho y no encuentra su propósito

Toca tierra. Pon los pies en la tierra. Analiza exactamente qué es lo que quieres, porque a veces tienes un negocio porque te dio dinero y no porque lo hiciste con el corazón.

Los hombres también piden la playera

Le pregunté por algo que me da curiosidad: a los eventos de mujeres llegan hombres. Me explicó que piden la playera de la asociación porque quieren apoyar a su esposa.

Me quedo con eso. No se trata de competir con nadie. Se trata de que cada mujer sepa que puede sola, y que si tiene a alguien al lado, puede hacer equipo con esa persona.

Por qué esta conversación vive en mi sitio de bienes raíces

Porque mi trabajo no empieza cuando alguien elige una casa. Empieza mucho antes, cuando una mujer decide que puede.

Una buena parte de las personas que me escriben son mujeres que están tomando una decisión grande: mudarse, comprar sola, empezar de nuevo en Los Cabos. La conversación con Lupita es exactamente de lo que está hecha esa decisión. Por eso grabo este podcast y por eso lo publico aquí.

Si eres una de ellas, el siguiente paso práctico lo tengo escrito: la guía de San José del Cabo zona por zona, con lo que hay disponible hoy y a qué precio en cada zona.

Únanse a este reto de hacer mujeres exitosas.

Se lo pregunté al final, con una palabra. Esa fue la suya. Y luego añadió algo que me hizo cerrar la libreta: completas ya estamos, solamente tenemos que decírselo al mundo.

Tu historia también puede empezar aquí

Como la de Guadalupe. Si Los Cabos te ronda la cabeza, empecemos por una conversación sin prisa.

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Episodio grabado en Los Cabos, Baja California Sur. Las frases entre comillas son textuales de la conversación. Puedes escuchar el episodio completo en el reproductor de arriba o en las plataformas de podcast.

Yolanda Ramos

Yolanda Ramos

Me llamo Yolanda Ramos y vivo en San José del Cabo desde hace trece años. Llegué buscando lo mismo que buscan muchas de las personas que hoy me escriben: un lugar donde la vida se sienta más mía.

Antes de dedicarme a los bienes raíces fui coach ontológica, y esa formación no la dejé atrás. Sigo trabajando igual: primero escucho, después buscamos casa. Nadie compra metros cuadrados. Se compra una manera de vivir, y eso solo aparece cuando alguien se toma el tiempo de preguntar bien.

Acompaño sobre todo a mujeres que están tomando una decisión grande, solas o con su familia. A veces es la primera propiedad. A veces es empezar de nuevo. En los dos casos mi trabajo es el mismo: que llegues a la firma sabiendo exactamente qué estás firmando, cuánto cuesta cada paso y qué sigue después.

También conduzco el podcast Apoyándonos Nosotras, donde converso con mujeres de Los Cabos sobre liderazgo, negocios y comunidad, y fui presidenta del Club Rotario Misión de San José del Cabo en el periodo 2025 a 2026. Esta comunidad me dio mucho y me gusta devolverlo.

Si estás pensando en Los Cabos, escríbeme. Sin prisa y sin compromiso. Empezamos por una conversación.

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